// Ejercicio · Escritura
El hangul no se dibuja, se escribe: siempre de arriba abajo y de izquierda a derecha. Aquí practicas las 40 letras del alfabeto coreano, 19 consonantes y 21 vocales, trazando cada una con el dedo o el ratón. La herramienta corrige el orden y la dirección de cada trazo, no solo el resultado final. Si aún no conoces los sonidos, empieza por la lección del alfabeto hangul.
Respetar el orden no es una formalidad estética. Es lo que te permite después leer la escritura a mano de otra persona, donde las letras se deforman pero la secuencia del trazo se mantiene. Es lo que te deja escribir a velocidad normal sin pensar cada línea. Y es lo que hace que los diccionarios de reconocimiento por trazo —esos en los que buscas una letra dibujándola— te encuentren el carácter correcto. Un hangul bien trazado se lee; uno dibujado al azar, no siempre.
Siempre de arriba abajo y de izquierda a derecha, y los trazos horizontales antes que los verticales cuando se cruzan. Es la misma lógica que ordena los caracteres chinos y japoneses. Cada letra de este ejercicio trae su orden marcado y la herramienta te avisa si te lo saltas.
El hangul tiene 40 letras: 19 consonantes y 21 vocales (14 consonantes y 10 vocales básicas, más 5 consonantes dobles y 11 vocales compuestas). Con ellas se forman todos los bloques silábicos del coreano. Aquí las practicas las 40, una a una.
Sí. El ejercicio funciona con el dedo en pantalla táctil igual que con el ratón en el ordenador; no hace falta instalar nada ni registrarse. En móvil trazas directamente sobre el carácter con el dedo.
No es obligatorio, pero ayuda más de lo que parece. Trazar cada letra fija su forma en la memoria mucho mejor que reconocerla de pasada, y en un teclado coreano las consonantes están a la izquierda y las vocales a la derecha siguiendo esa misma lógica de bloques. Escribir a mano primero hace que el teclado tenga sentido después.