// Ejercicio · Frases
Lees la frase en español y la construyes en coreano colocando las piezas. Sobran piezas siempre, y las que sobran son la misma palabra con otra partícula: 학교에 frente a 학교를, 집에서 frente a 집에. No es un ejercicio de ordenar, es un ejercicio de elegir. 60 frases de A1 a B1, cada una con su corrección desglosada. Si vas perdido, repasa el orden de la frase y las partículas coreanas.
A un hispanohablante le enseñan primero que el verbo coreano va al final, y con eso cree que ya sabe montar frases. Dura poco. El coreano no señala el papel de cada palabra por su posición, como el español, sino por una partícula pegada detrás: 가 dice «este es quien actúa», 를 dice «este recibe la acción», 에서 dice «aquí pasa la cosa». Mueve las palabras de sitio y la frase se sigue entendiendo; cambia una partícula y estás diciendo que el libro lee al amigo. Por eso este ejercicio te da siempre más piezas de las que necesitas, y las de más son la misma palabra con otra partícula: para que la decisión que tomes sea la que de verdad importa.
Sujeto, objeto, verbo, y el verbo va siempre al final de la frase. Pero el orden importa menos de lo que parece: como cada palabra lleva pegada una partícula que dice qué papel hace, los complementos se pueden mover sin que la frase deje de entenderse. Lo que no se puede mover es el verbo, y lo que no se puede cambiar es la partícula.
Las dos se traducen por «en», y ahí está la trampa. 에 marca el destino de un movimiento («voy a casa») o dónde está algo con 있다 y 없다. 에서 marca dónde ocurre una acción: 집에서 먹어요, «como en casa». Si el verbo es una acción, el lugar pide 에서 casi siempre.
Porque las piezas que sobran son la misma palabra con otra partícula: 학교에 y 학교를, 집에서 y 집에. Si los distractores fueran palabras distintas los descartarías por vocabulario y no habrías practicado nada. Así te obligan a decidir la partícula, que es lo que de verdad cuesta.
Sí, conviene. Las piezas están en hangul y la romanización va debajo solo como apoyo de pronunciación. Si todavía no lees el alfabeto coreano de corrido, empieza por el ejercicio de trazado y por la lectura guiada; este es el tercero de la serie por algo.